martes 9 de diciembre de 2008


La primera Célula.


A diferencia de las células modernas, dotadas de mitocondrias, poros, núcleos y demás equipamiento, la primara célula que debió aparecer sobre la tierra hace unos 3500 millones de años, tuvo que ser muy sencilla.


Probablemente no era más que una envoltura membranosa que albergaba en su interior información genética. Pero entonces, ¿Cómo se alimentaba y reproducía?


Investigadores de la facultad de medicina de Harvard han construido un modelo del hipotético aspecto que pudo presentar la protocélula.


Valiéndose de ácidos grasos que seguramente existieron en aquella Tierra primigenia, crearon una membrana porosa que permitiera el paso de nutrientes y recia, al propio tiempo, para proteger el material genético contenido en su interior. Introducidos en un tubo de ensayo con agua, los ácidos grasos formaron un anillo en torno a una tira de ADN. Añadieron también nucleótidos - unidades de material genético -, que penetraron en la célula, se anclaron en el ADN y lo copiaron durante 24 horas. Todavía no se sabe cómo pueden separarse los filamentos de ADN originales y copiarse, paso imprescindible para que la célula se divida y reproduzca.


Nikhil Swaminathan
Revista Investigación y Ciencia.